El incendio magnífico que quiero provocar

Calculo el incendio magnífico que quisieron provocar. La hoguera terrible, necesaria y fallida con las astillas de tronos y confesonarios. Considero el sueño tenaz al que dedicaron sus vidas, el modo de perseguirlo, de inmolarse en él. Imagino la inteligencia, el coraje, el rencor, la desesperación con que esos tres hombres, y cuanto simbolizan, pusieron el viejo mundo patas arriba, abriendo las puertas a otro. Y pienso también cómo lo mejor del sueño se pudrió en contacto con la puerca condición humana, y cómo la aventura de la esperanza acabó en bufonadas grotescas, traiciones infames y estériles carnicerías sangrientas; en la mentira y el cinismo de gánsters convertidos en dictadores sin escrúpulos, en la estupidez suicida de las masas incultas, en el callejón sin salida donde los canallas oportunistas y demagogos, todavía un siglo después, en nuestras barbas, siguen destruyendo lo más noble, osado y libre que late en el ser humano.

- Arturo Pérez-Reverte, Tres hombres peligrosos

Antorchas en la biblioteca

Imaginemos que en lugar de máquinas de duplicar unos y ceros, alguien inventase la máquina de duplicar átomos: electrones, protones, neutrones... que pudiese crear moléculas, y que en consecuencia, pudiese duplicar no la realidad virtual, sino la realidad física. En suma: que se pudiese inventar la máquina que hiciese eternos e infinitos los panes y los peces –y la propiedad inmobiliaria, de paso–.

Estaba viendo hace un momento el vídeo de la conferencia titulada “Antorchas en la biblioteca”, pronunciada por el abogado Carlos Sánchez Almeida en el Seminario sobre la Ley de Economía Sostenible celebrado el 3 de marzo de 2010 en la EUITT de la Universidad Politécnica de Madrid, en la que reflexiona sobre las características de Internet y sobre los modelos de negocio de las obras intelectuales. El texto de la conferencia está disponible en Kriptópolis, pero hay una pequeña parte improvisada (a partir del minuto 17:52) que me parece especialmente digna de mención:

Imaginemos que en lugar de máquinas de duplicar unos y ceros, alguien inventase la máquina de duplicar átomos: electrones, protones, neutrones… que pudiese crear moléculas, y que en consecuencia, pudiese duplicar no la realidad virtual, sino la realidad física. En suma: que se pudiese inventar la máquina que hiciese eternos e infinitos los panes y los peces –y la propiedad inmobiliaria, de paso–.

Pues bien, si alguien inventase eso, ningún jurista con dos dedos de frente diría que el código civil español pudiese servir en esas circunstancias. Porque el código civil no describe otra cosa en la mayor parte de sus artículos que los modos y formas de conseguir y conservar la propiedad. Cuando en el mundo digital se ha conseguido ya la duplicación absoluta de cualquier contenido, intentar mantener derechos de autor anclados en el pasado es absurdo. Lo que hay que hacer es pensar en un nuevo sistema de propiedad intelectual.

Y esa es la gran diferencia –obviada sistemáticamente por quienes se empeñan en convertir en delincuentes a toda la población– entre robar un disco en la tienda y descargar una canción: que el propietario de la tienda no puede clonar el disco al instante y a un coste marginal y regalárnoslo. Pero es que hay más. Si en efecto esto último fuera posible ¿quién compraría un disco pudiendo clonarlo?

Yo tampoco.

Actualización: En los comentarios, Nanaki (¡gracias!) hace referencia a La máquina de duplicar pan, una historia atribuida a Richard Stallman que dice así:

Olvidémonos por un momento de GNU/Linux, del software (libre o no) y de la copia de programas. Y fabulemos un poco. Imaginemos que, en alguna parte del mundo, en una prestigiosa universidad, alguien construye un invento completamente imprevisto: la máquina de duplicar pan. Es una máquina maravillosa. Casi no consume energía, la puede manejar cualquiera, se puede construir por millones a bajo coste, y no necesita materia prima ni mantenimiento. Su funcionamiento es simple: introduces una pieza de pan por un lado, y salen dos por el otro. La segunda es indistinguible de la primera: igual de sana, igual de nutritiva, con el mismo sabor. Y el proceso se puede repetir indefinidamente, usando las piezas de pan originales o las nuevas que ha producido la propia máquina. Muchos ya ven los problemas mundiales de hambre resueltos por fin. Se piensa inmediatamente en los duplicadores de lechugas, filetes, zanahorias, lenguados y otros muchos alimentos…

Pero antes de que nada de esto ocurra, comienza una campaña de publicidad en todos los medios. En ella aparecen drogadictos, asesinos, ladrones… y duplicadores de pan. El lema de la campaña es: “Cada vez que alguien utiliza el duplicador de pan, todos perdemos?. La campaña está dirigida por las asociaciones de panaderos, con dinero de toda la industria de la alimentación. Aparecen, en todas las cadenas de televisión, en todos los periódicos, en todas las emisoras de radio, opiniones a favor de los panaderos y en contra de los que están empezando ya a duplicar pan. Se plantean cuestiones como: Si se permite la máquina de duplicar pan, ¿quién asegurará que tendremos innovación y nuevos tipos de pan?, o si no se prohíbe la máquina de pan, ¿de qué van a vivir los panaderos? Inmediatamente se proponen legislaciones que prohíben la fabricación, comercialización y uso de máquinas duplicadoras de pan, y se empieza a considerar éticamente malo duplicar pan… Con el tiempo, las legislaciones se ponen en vigor, se crean ramas específicas de la policía para perseguir la copia ilegal de pan, y los panaderos, ya organizados, empiezan una campaña para que los productores independientes de pan tengan que pagar derechos por las recetas de los tipos de pan más habituales.

Estupidez sostenible

¿Cómo era? Ah, sí…

La política es el arte de buscar problemas inexistentes, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso, y aplicar después los remedios equivocados.

Groucho Marx

Voy a ser sincero. Reconozco que, por un momento, llegué a tragarme eso de que nuestros dirigentes darían marcha atrás y retirarían la disposición adicional primera de la Ley de Economía Sostenible, la misma que abre la puerta a la censura administrativa sobre Internet. Evidentemente me equivoqué. Y como no podía ser de otra manera, el gobierno volvió a demostrar para quién gobierna y montó una fantástica maniobra de desinformación (curiosamente, eso lo hacen con singular eficacia) para presentar el reglamento que ratifica y desarrolla la citada disposición.

En los últimos días he leído una cantidad más que considerable de artículos sobre el tema, y no me siento con fuerzas para recopilarlos todos. Además, este asunto me toca tanto las narices que realmente creo que prefiero no entrar mucho más en ello. Quien quiera puede buscar y leer por ahí (hasta hay una versión “para torpes” de los hechos realizada por Luthex) y quedarse con la misma cara de gilipollas que tenemos los demás.

Por el momento, hago mía la declaración de intenciones de la plataforma Red SOStenible, que incluyo a continuación.

Consideramos imprescindible la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible por los siguientes motivos:

  1. Viola los derechos constitucionales en los que se ha de basar un estado democrático en especial la presunción de inocencia, libertad de expresión, privacidad, inviolabilidad domiciliaria, tutela judicial efectiva, libertad de mercado, protección de consumidoras y consumidores, entre otros.
  2. Genera para Internet un estado de excepción en el cual la ciudadanía será tratada mediante procedimientos administrativos sumarísimos reservados por la Audiencia Nacional a narcotraficantes y terroristas.
  3. Establece un procedimiento punitivo “a la carta? para casos en los que los tribunales ya han manifestado que no constituían delito, implicando incluso la necesidad de modificar al menos 4 leyes, una de ellas orgánica. Esto conlleva un cambio radical en el sistema jurídico y una fuente de inseguridad para el sector de las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación). Recordamos, en este sentido, que el intercambio de conocimiento y cultura en la red es un motor económico importante para salir de la crisis como se ha demostrado ampliamente.
  4. Los mecanismos preventivos urgentes de los que dispone la ley y la judicatura son para proteger a toda ciudadanía frente a riesgos tan graves como los que afectan a la salud pública. El gobierno pretende utilizar estos mismos mecanismos de protección global para beneficiar intereses particulares frente a la ciudadanía. Además la normativa introducirá el concepto de “lucro indirecto”, es decir: a mí me pueden cerrrar el blog porque “promociono” a uno que “promociona” a otro que linka a un tercero que hace negocios presuntamente ilícitos.
  5. Recordamos que la propiedad intelectual no es un derecho fundamental contrariamente a las declaraciones del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Lo que es un derecho fundamental es el derecho a la producción literaria y artística.
  6. De acuerdo con las declaraciones de la Ministra de Cultura, esta disposición se utilizará exclusivamente para cerrar 200 webs que presuntamente están atentando contra los derechos de autor. Entendemos que si éste es el objetivo de la disposición, no es necesaria, ya que con la legislación actual existen procedimientos que permiten actuar contra webs, incluso con medidas cautelares, cuando presuntamente se esté incumpliendo la legalidad. Por lo que no queda sino recelar de las verdaderas intenciones que la motivan ya que lo único que añade a la legislación actual es el hecho de dejar la ciudadanía en una situación de grave indefensión jurídica en el entorno digital.
  7. Finalmente consideramos que la propuesta del gobierno no sólo es un despilfarro de recursos sino que será absolutamente ineficaz en sus presuntos propósitos y deja patente la absoluta incapacidad por parte del ejecutivo de entender los tiempos y motores de la Era Digital.

De manifiestos, manifestantes y manifestaciones

Al final, y en buena parte gracias al lío que se montó, parece que el gobierno acabará por dar marcha atrás y retirará aquella disposición adicional maldita que permitía a una comisión ministerial cortar el acceso a sitios web si consideraban que violaban los derechos de autor. De todas formas, hasta que eso llegue no conviene bajar la guardia. Vale recordar que no se trata aquí de descargas sí o descargas no, sino de la posibilidad de que una comisión formada por políticos, representantes de los “autores” y demás familia, decida si se impide el acceso a sitios web. Hoy es rapidshare, mañana es este blog.

Almeida en la manifestación de BarcelonaNo sé cómo decir lo que quiero decir, pero me resultó algo sorprendente que muchas personas ignoraran o criticaran el manifiesto o la propia movilización. De hecho es curioso contemplar cómo individuos que no mueven un dedo para defender su derecho a la libertad de expresión, se apuntan a toda velocidad al grupo de Facebook que reclama un botón de “no me gusta” en las noticias de los contactos. Supongo que cada uno tiene sus intereses y los defiende, pero con ciudadanos así de implicados, está claro que tenemos lo que nos merecemos.

De otro lado, he leído algunas críticas al manifiesto, muchas de ellas bastante bien fundamentadas, todo sea dicho. Leí también artículos de personas que critican tal o cual punto, o a los redactores del mismo, o la masa aborregada y esas cosas. Personalmente, me gusta que la gente critique. Pero es que si todos fuéramos tan super-guays, tan super-críticos, y tan super-independientes, ese manifiesto (imperfecto, está claro) nunca habría llegado a ser lo que fue, nunca se habría generado tantísimo ruido, nunca nos habrían escuchado, y seguramente esa ley, ahora mismo, seguiría su curso. Supongo que, en determinados momentos, hay que saber guardar las críticas para más adelante y hacer un frente común contra los enemigos de verdad. Como en El Padrino, y tal.

En fin. Cada uno es libre de apoyar o no apoyar, de criticar o no criticar lo que se salga de las narices. Me parece bien y lucharé porque así siga siendo. Eso sí, al menos me gustaría que no malgastaran sus independientes y críticas energías precisamente en llamar borregos a los que sí movimos un dedo para intentar defender las libertades de todos.

La foto que ilustra este post es de Carlos Sánchez–Almeida, otro borrego que acudió, al igual que un servidor, a la concentración convocada en la plaza de Sant Jaume de Barcelona. Intentaron disolvernos instalando en los edificios de la plaza en cuestión una horrible decoración navideña, pero ni con esas. ¡Ja!

Hombre blanco hablar con lengua de serpiente

Por algún motivo, los graves sucesos recientes me han recordado una canción mítica de Javier Krahe. Los tiempos han cambiado, pero la esencia de la acción política parece seguir siendo la misma.

Hombre blanco hablar con lengua de serpiente.
Cuervo ingenuo no fumar la pipa de la paz con tú
¡Por manitú!

Javier Krahe, Cuervo Ingenuo

Por último, me voy a permitir copiar y pegar aquí un artículo de José Ramón Chaves que me ha parecido muy interesante y del que me gustaría especialmente resaltar los siguiente:

La Disposición Final Primera viene cargada de problemas jurídicos de gran calado ya que la gran conquista del Estado de Derecho es que un juez intervenga cuando se trata de intervenir en la propiedad ajena o de limitar derechos. Si sustituimos la garantía judicial por otorgar “un chaleco reflectante? dentro de una Comisión a quien es “juez y parte? como cotitular de los derechos de propiedad intelectual, y si le dotamos de poderes de inspección o policía, y si además cercenamos la mas importante vía de comunicación tecnológica por el puro interés crematístico corporativo, la economía será sostenible pero al precio de una sociedad insostenible.

Por lo demás, recomiendo la lectura del artículo. Es algo largo, pero creo que la ocasión bien lo merece.

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Derechos fundamentales

Como parece que al gobierno y sus secuaces no les gusta nada eso de que los jueces se empeñen en cumplir la ley, y por tanto se nieguen a condenar las páginas de enlaces y descargas, se les ha ocurrido la idea definitiva: cambiar la ley para que sea una comisión y no un juez quien decida sobre la desconexión de sitios web.

Esta inteligente maniobra política pone de manifiesto las que son, a mi parecer, las principales líneas de acción legislativa de nuestro gobierno: ocuparse de problemas que no importan a nadie y, sobre todo, crear comisiones. También pone de relieve esa impecable separación de poderes1 de la que goza nuestro país: el poder ejecutivo hace las veces de legislativo y ahora también de judicial. Por último, nos deja a todos más claro que nunca para quién gobierna el gobierno.

A la larga, una ley de estas características nos deja a todos indefensos ante el arbitrario e indocumentado criterio de una comisión dirigida por los intereses de una industria que agoniza, totalmente fuera del control judicial y democrático. Lo que realmente me preocupa es que, a la larga, esta ley se acabe utilizando para censurar opiniones críticas con esta industria o con el gobierno. Y dado su historial, me quedan pocas dudas de que será así.

El resto me importa poco: siempre habrá una forma de descargar, siempre habrá una manera de escapar a cualquier control o restricción que quieran imponernos, siempre habrá una forma de acceder al contenido que quieran censurar. Y si todo eso deja de existir, simplemente dejaré abierta una conexión inalámbrica para que quien quiera se descargue la música de mi disco duro. Y eso sí, pase lo que pase, para mí este gobierno siempre será el que asestó el golpe definitivo a la libertad en Internet, y votaré en consecuencia.

Por lo demás, sólo puedo manifestar mi total adhesión a lo siguiente:

Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Actualización: recomiendo la lectura de esta entrevista a David Bravo.

1: No es una casualidad que casi ninguna persona educada en España comprenda la diferencia entre el poder ejecutivo y el poder legislativo.

Un secreto a la vista de todo el mundo

Todas las películas distribuidas en DVD en este nuestro país incluyen un absurdo vídeo que supongo que todos habréis visto en alguna ocasión. Es ese en el que dicen aquello de “no robarías un coche”, “la piratería es un delito” y cosas por el estilo.

No voy a comentar nada sobre el contenido del vídeo porque creo que se comenta a sí mismo. Lo que quiero realmente es descubrir al mundo un secreto que me ha sido revelado y que creo que debe ser difundido. Me explico. Cada vez que uno inserta un DVD con el vídeo de las narices, lo primero que se carga es un menú como el siguiente:

Bien, en dicho menú debemos seleccionar el país. Lo normal, entonces, es buscar España. Para ello, debemos avanzar normalmente dos páginas. Después lo seleccionamos dócilmente y aparece el vídeo ese. Uno robando un coche, otro robando un bolso, otro descargando una película. Lo típico, vaya.

El hecho dramático que descubrí hace un tiempo es que seleccionando cualquier otro país, simplemente no hay vídeo. Uno espera encontrar una traducción, o un mensaje equivalente, pero no. No hay nada. Es decir, como premio por comprar una película, insertar el disco, buscar pacientemente mi país en la tercera página de la lista y seleccionarlo, tengo que ver un vídeo insultante que me llama ladrón por descargar películas, algo que evidentemente no he hecho, porque de lo contrario no tendría el disco. Sin embargo, seleccionando el primer país que aparezca en la lista se accede directamente al menú del DVD. Sin intermediarios.

Claro que esto es sólo una posibilidad. La otra es descargar directamente la película de Internet. Así tampoco hay vídeo…

Jornadas sobre software libre en Barcelona

La ASSL (Asociación de Soporte al Software Libre de la Escuela Universitaria Politécnica de Mataró) organiza a partir de mañana y durante esta semana unas jornadas sobre software libre que me han parecido muy interesantes, en las que participarán algunas empresas y organizaciones vinculadas a este mundo.

El programa es muy variado, yo en concreto no me perdería la charla sobre software libre en la empresa y alguna más que hay sobre el tema. Creo que es uno de los temas más interesantes que podemos plantearnos a fecha de hoy, al tiempo que puede ser una respuesta innovadora a alguno de los problemas que están sufriendo algunas empresas en los últimos tiempos…

También hay talleres sobre aplicaciones o tecnologías concretas, si estuviera a menos de 800 km de Mataró me encantaría asistir al de telefonía móvil y a los de gestión de contenidos para web (con Joomla y Drupal). Bueno, en todo caso creo que lo mejor es que os miréis el programa y si podéis os deis una vuelta por las jornadas.

Espero que lleguéis a tiempo para inscribiros y que luego alguien vuelva por aquí a contar qué tal ha ido y envie fotos :-). Quiero dar las gracias a J. Pedrosa por informarnos de las jornadas (y pedirle perdón por tardar tanto en publicar la noticia, espero llegar a tiempo).

El canon: guía de supervivencia

Hace relativamente poco tiempo que el debate sobre el canon ha llegado a los grandes medios y en consecuencia, a la calle. El problema que veo es que aunque la oposición al canon es prácticamente universal, hay un desconocimiento igual de amplio sobre nuestros derechos en este campo –quizás “gracias? a las campañas de “sensibilización? con las que los gobiernos nos educan para que renunciemos a nuestros derechos en favor del negocio de unos pocos–.

Así que creo que es un buen momento para comentar algunas ideas sobre el canon y sobre lo que podemos y no podemos hacer. Evidentemente, no soy un experto en derecho (y me dejaría matar antes de serlo), así que voy a limitarme a dar algunas pinceladas…

Tienes derecho a copiar

En España existe algo llamado el “derecho a la copia privada?. Este derecho nos habilita para copiar obras musicales sin restricciones, y no sólo como copia de seguridad, ojo. También podemos prestar o regalar estas copias a otros sin restricciones, siempre que no exista ánimo de lucro (Art. 270 del Código Penal). ¿Por qué el Estado permite esto? porque se entiende que la cultura es importante, y que es más importante el acceso a la misma que la justicia salarial para quienes la generan (esto debe de ser una moda hippie, porque sólo viene escrito en la Constitución…).

¿Qué se considera ánimo de lucro?

Recibir beneficio económico por esa copia, es decir, venderla. Sin embargo, las sociedades de gestión, como la SGAE, afirman que si copio un disco me ahorro el importe del mismo, por lo que lo hago con ánimo de lucro. Creo que todos somos capaces de apreciar la falacia, que en la práctica eliminaría por completo el derecho a la copia privada. ¿Por qué el legislador incluyó en la ley esa frase de “ánimo de lucro?? Lo que la ley prohíbe, fuera de interpretaciones sesgadas, es comerciar con esas copias, lo cual personalmente considero razonable. Esa es la verdadera piratería.

Así que, con independencia de lo que digan algunos, es legal copiar discos, llevarlos en el coche y regalarlos a los amigos si nos apetece. Y esto tampoco me lo invento, está respaldado por la ley y por resoluciones judiciales.

¿Y es legal descargar música del eMule?

Por supuesto que es legal. En un momento dado la música se volvió digital, y empezó a contarse por bits y no por átomos. La industria discográfica sigue empeñada en vender átomos (los discos), cuando lo que nos interesa a nosotros son los bits (la música). Tratar la música como información y no como un objeto nos permite dejarle un disco a un amigo sin necesidad de que exista una copia física: nos vale con transmitírselo de alguna manera. Las redes P2P (la mula, vamos) permiten realizar este intercambio. Dicho intercambio no puede considerarse una difusión, y tampoco lleva asociado un ánimo de lucro, luego es legal descargar música a través de Internet a través de una red de este tipo.

¿Por qué surgió el canon?

El canon nació como un intento por compensar a los artistas por las posibles pérdidas que pueda acarrearles que ejerzamos el derecho a la copia privada.

Es importante remarcar que el canon sirve para compensar esta copia privada, y no para compensar la piratería. Por tanto es incorrecto decir que pagar el canon legitima para piratear. Eso es dar la razón a quienes quieren privarnos de ese derecho, que saben jugar muy bien a la desinformación cuando les beneficia.

Recaudación del canon

El canon no es nada nuevo, se venía aplicando ya, por ejemplo, a las cintas. La cuestión es que hay que reconocer que un porcentaje muy elevado de las cintas que se vendían se usaban para copiar otras cintas o para grabar de la radio. Qué tiempos aquellos. Este canon no era tan injusto, aunque esto no quiere decir que fuera precisamente justo: durante mucho tiempo las entidades de gestión se beneficiaron de profesiones como el periodismo, que necesitaba hacer un uso intensivo de este material.

Pero vamos, que la mayoría de las veces las cintas se usaban para copiar música. Y este fue probablemente el inicio de la carrera de muchos artistas. Algunos de los cuales se permiten hoy hablarnos de justicia social y de cultura.

Cuando surgió el disco compacto es cuando todo se salió totalmente de madre. Porque si bien una cinta de casete se usaba casi siempre para almacenar audio, un disco es un soporte informático que tiene muchos posibles usos. Quiero decir que cuando mis padres iban de viaje hace años no guardaban sus fotos en una cinta, pero ahora sí que las guardan en un CD. En esta diversidad es donde la injusticia se hace más evidente, hasta el punto de haber convertido al canon en un impuesto totalmente arbitrario e injusto, además de desproporcionado.

No tiene sentido suponer que todo quien compra un CD va a utilizarlo para copiar un disco, como es absurdo pensar que alguien que compra un móvil multimedia va a utilizarlo para escuchar música.

¿Y ahora?

Ahora nada. Es deber de nuestros políticos recordar que los intereses de una industria con un modelo de negocio en crisis no son más importantes que los de todos los ciudadanos. Que la firma de cuatro culturetas en horas bajas no vale más que la de cientos de miles de contribuyentes. Que la cultura es un derecho, y no un privilegio. Que la sociedad de la información no se impulsa gravándola con impuestos. Que estamos inmersos en una nueva sociedad que será gracias a ellos o pesar de ellos, pero que será de todos modos.

Y es responsabilidad nuestra conocer nuestros derechos y exigir a nuestros políticos que los defiendan. Esta entrada quiere contribuir a ello: hasta ahora sólo me había centrado en criticar el canon (creo que mi opinión al respecto está más que clara), pero creo que siempre está bien ir más allá.